Mentiras : ¿Qué hacer ante ellas?

Niño con un muñeco de pinocho conocido por contar mentiras

 

Tradicionalmente, las mentiras y los hurtos han generado siempre las peores respuestas por parte de unos padres que desean dejar bien claro que dicho comportamiento es inaceptable. Muchos padres temen que el comportamiento de sus hijos progrese hasta límites muy peligrosos si no lo castigan con dureza en este estadio inicial. No obstante, los castigos físicos como los cachetes, solo sirven para que los niños se pongan a la defensiva, cojan miedo y dejen de contar las cosas.

Avergonzar al niño tampoco sirve de mucho pues el pequeño se siente malo solo por un error o experimento.

Hemos buscado y buscado y no hemos podido encontrar un solo adulto que nunca haya mentido cuando era niño. De hecho no podemos encontrar ningún adulto que no mienta ahora. ¿No es interesante ver cómo los padres se alteran cuando los niños no han dominado una virtud que ellos mismos no han dominado aún? No aclaramos esto con el fin justificar la mentira sino para mostrar que los niños que mienten no son niños defectuosos o inmorales. Necesitamos entender las razones por las cuales los niños mienten antes de poderlos ayudar a dejar atrás su necesidad de mentir. Generalmente los niños mienten por las mismas razones por las que los adultos se sienten atrapados, sienten miedo al castigo o al rechazo, se sienten amenazados o simplemente piensan que mentir hará las cosas más sencillas para todos. Generalmente mentir es una señal de baja autoestima. La gente piensa que necesita quedar mejor ante los demás porque piensan que no son suficientemente buenos como son.

 

 

  1. Deja de hacer preguntas  que inviten a mentir. Estas preguntas son aquellas de las cuales tú ya sabes la respuesta. ¿Limpiaste tu habitación? En lugar de el diga, “Veo que no limpiaste tu habitación, ¿te gustaría trabajar en un plan para limpiarla?”
  2. Si tiene claro que los niños no están diciéndote la verdad, procura no criticarlos, atacarlos o llamarlos mentirosos. Las criticas lo único que consiguen es dificultar que los pequeños digan la verdad. Es importante que el niño salve su honor. A veces si no se se sienten atosigados, ellos mismos acaban reconociendo la verdad voluntariamente. Por eso dígale “No creo que las cosas sucediesen así”. Ya se que te asusta un poco decirme algo que me haga enfadar, pero lo que mas me importa es que me digas la verdad. ¿Por qué no me cuentas de nuevo lo que pasó? La versión reducida de los mismo, con sentido del humor sería : “Uf intenta explicarme de nuevo lo que pasó. A ver si ahora lo recuerdas de una manera distinta”
  3. Es importante que hagamos saber a los niños que aquello que nosotros reconocemos como verdad es diferente del o que nos están contando. “Yo creo realmente que las cosas sucedieron de una forma algo distinta de lo que dices. Te he visto comer caramelos y los que había en el armario han desaparecido. Tengo una idea distinta sobre como conseguiste la bufanda. Ayer vi a sol en la escuela y la llevaba puesta.
  4. Céntrate en las soluciones a los problemas en lugar de culpar. “¿Qué debemos hacer para tener las tareas hechas?” En lugar de “¿Hiciste tus tareas?”
  5. Se honesto. Di “Eso no me parece que sea verdad”.  La mayoría de nosotros no decimos la verdad cuando nos sentimos atrapados, asustados o amenazados de alguna manera. ¿Por qué no nos tomamos un tiempo fuera ahora mismo? Más tarde estaré disponible para ti si quieres compartir conmigo qué es lo que te está pasando.”
  6. Respeta la privacidad de tus hijos cuando no deseen compartir contigo.
  7. Ayuda a los niños a saber que los errores son oportunidades para aprender, de esta manera ellos no pensarán que son malos y que necesitan encubrir sus errores.
  8. Da ejemplo diciendo la verdad. Comparte con tus hijos tus experiencias de cuando fue difícil para ti decir la verdad pero decidiste que era más importante experimentar las consecuencias y mantener el respeto por ti mismo. Asegúrate de estarte comunicando honestamente con tus hijos en lugar de estarlos sermoneando.
  9. Hazle saber a tus hijos que son amados incondicionalmente. Muchos niños mienten porque tienen miedo de que la verdad decepcione a sus padres.
  10. Demuestra aprecio. “Gracias por decirme la verdad. Sé que fue difícil, admiro la manera como estás dispuesto a enfrentar las consecuencias, y sé que puedes manejarlas y aprender de ellas”.
  11. Dejar de intentar controlar a tu hijo. Muchos niños mienten para poder descubrir quiénes son y hacer lo que ellos quieren hacer. Al mismo tiempo están tratando de complacer a sus padres haciéndoles creer que están haciendo lo que ellos supuestamente deben hacer.

 

Santiago Cid Paz Psicólogo Clínico, orientación cognitivo-conductual. Licenciado en la Universidad Pontifica de Salamanca con Master en Psicología Clínica y de la Salud en la Universidad Complutense de Madrid. Experto en EMDR nivel I por la Asociación Española EMDR. Especialista en tratamientos de ansiedad.

Una respuesta a “Mentiras : ¿Qué hacer ante ellas?”

  • Juan dice:

    Muchas gracias, me ha resultado de gran utilidad, ya que muchas veces uno no sabe como actuar en estos casos.

    • Acepto los <a target=\"_blank\" href=\"legal-aviso\">términos y condiciones</a>: Array

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